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jueves, 7 de octubre de 2021

Los dos lo sabemos


Papá, la vida nos dio una segunda oportunidad, los dos lo sabemos. 

Cuántas tardes de invierno, viendo la lluvia caer, entre cafés y alboroto.
Y los días de verano, paseando a la sombra, con tu sombrero de paja y las gafas de sol. 
Los kilómetros que recorríamos, de esquina a esquina, en un mismo lugar,
tú y yo lo sabemos, papá.

Horas de charla, descubriendo una parte de ti que desconocía, 
tus anécdotas de juventud, la risa tonta, 
tus momentos de arranque cantando y bailando, llenando de vida toda la estancia.

Nuestra última "conversación", 
tú respondiendo con bromas a cada una de mis preguntas,
pese a todo no te escuché una queja, porque así son los verdaderos luchadores, 
los que a pesar de la adversidad, no pierden nunca el espíritu de lucha.

Me quedo con eso, papá, el viaje valió la pena, los dos lo sabemos.

Los dos lo sabemos - CC by-nc-nd 4.0 - Rous FM

sábado, 15 de mayo de 2021

 
 Entre más años tienes,
 más te das cuenta que ya no deseas tener dramas innecesarios
y conflictos exhaustivos. 
Sólo deseas un lugar donde sentirte en paz,  
o personas que te generen paz. 
No soy de las que van atacando gratuitamente a los demás,  
tan solo me defiendo cuando tengo que hacerlo,  
y en la mayoría de ocasiones siempre ignoro este tipo de comportamientos, 
porque a estas alturas de mi vida 
muy pocas guerras merecen que ponga en riesgo mi paz. 
Valoro demasiado mi tranquilidad.

 

 

miércoles, 12 de mayo de 2021

 

 
 "La vida no cuenta los pasos que has dado,
ni los zapatos que has usado... 

 Sino la HUELLA que has dejado."

miércoles, 13 de enero de 2021

Florece,
hasta en las aguas más sucias,
y no te preocupes...
Haz como la flor de loto,
que brota del fango para florecer
más bella que nunca.

miércoles, 30 de diciembre de 2020


"-Maestro, cómo puedo enfrentar el aislamiento?
-Limpia tu casa. A fondo. En todos los rincones.
Incluso los que nunca tuviste ganas, el coraje y la paciencia de tocar.
Haz que tu casa sea brillante y cuidada. Quita el polvo, las telarañas, las impurezas. Incluso las más ocultas.
Tu casa te representa a ti mismo: si cuidas de ella, también te cuidas.
-Maestro pero el tiempo es largo.
Después de cuidar de mí a través de mi casa, cómo puedo vivir el aislamiento?
-Arregla lo que se puede arreglar y elimina lo que ya no necesitas.
Dedícate al remiendo, borda los arranques de tus pantalones, cose bien los bordes deshilachados de tus vestidos, restaura un mueble, repara todo lo que vale la pena reparar.
El resto, tíralo. Con gratitud.
Y con conciencia de que su ciclo ha terminado.
Arreglar y eliminar fuera de ti permite arreglar o eliminar lo que hay dentro de ti.
-Maestro y luego qué?
Qué puedo hacer todo el tiempo solo?
-Siembra.
Incluso una semilla en un jarrón.
Cuida una planta, riégala todos los días, háblales, dale un nombre, quita las hojas secas y las malas hierbas que pueden asfixiarla y robarle energía vital preciosa.
Es una forma de cuidar tus semillas interiores, tus deseos, tus intenciones, tus ideales.
-Maestro y si el vacío viene a visitarme?... Si llegan el miedo a la enfermedad y a la muerte?
-Háblales.
Prepara la mesa para ellos también, reserva un lugar para cada uno de tus temores.
Invítales a cenar contigo. Y pregúntales por qué llegaron desde tan lejos hasta tu casa. Qué mensaje quieren traerte.
Qué quieren comunicarte.
-Maestro, no creo que pueda hacer esto...
-No es el aislamiento tu problema, sino el miedo a enfrentar tus dragones interiores, esos que siempre quisiste alejar de ti. Ahora no puedes huir.
Míralos a los ojos, escúchalos y descubrirás que te pusieron contra la pared.
Te han aislado para poder hablar contigo.
Como las semillas que solo pueden brotar si están solas."


Algunas personas te "aman" sólo hasta cuando ya no les sirves,
y su lealtad termina cuando sus beneficios se acaban.

No te quedes donde sólo te quieren cuando quieren,
quien te busca sólo cuando te necesita, no merece encontrarte.

martes, 29 de diciembre de 2020

 


 Cuando decidas hacer algo, hazlo porque verdaderamente te nace, porque te sale del corazón, y no para obtener algo a cambio, ya que de lo contrario siempre lo verás como una carga para ti. 

 Dar es algo que no tiene nada que ver con el sacrificio, con el sentido del deber o con cualquier idea de espiritualidad, sino con el puro placer de dar y de cuidar lo que quieres, es un acto alegre que solo puede proceder de un lugar pleno de amor. Si no lo sientes así, mejor no lo hagas.